nueva york Zero Waste

Siete reglas simples que intento seguir para generar menos basura en mi baño

El TED talk de Bea Johnson Two adults, two kids, zero waste (Dos adultos, dos Niños, cero basura) y su blog y libro Zero Waste Home (Residuo cero en casa, disponible en español), y también el TEDxTeen talk de Lauren Singer Why I live a zero waste life (Por qué vivo una vida con residuo cero) y su blog Trash is for Tossers (La basura es de gilipollas) fueron, en primer lugar, un gran descubrimiento que me ayudó a darme cuenta de la cantidad de basura que produzco en mi día a día y, en segundo lugar, una gran inspiración para aprender qué es lo que puedo hacer para reducirla. Aunque soy plenamente consciente de que para que las cosas cambien de verdad los cambios a nivel de políticas de los gobiernos, grandes empresas y otras instituciones son clave, creo firmemente que cualquier esfuerzo y acción individual, por muy pequeña que sea, cuenta. Creo que enviar al vertedero dos tubos de pasta de dientes al año, en lugar de cuatro, puede tener un impacto. Imagina si los más de siete billones de habitantes en este planeta lo hiciera. O si esta acción individual inspirara a tus vecinos y vecinas, a tu madre y a tu padre o a tu mejor amiga a hacer lo mismo. Ceo que estas acciones pueden tener un gran impacto en las políticas. 

Cuando decidí reducir los desechos que genero pensé que el baño sería uno de los lugares de mi casa donde esto sería más fácil. Dicen que para reducir la basura que generas el primer paso es conocer de dónde viene esa basura (sí, yo soy una de esas que rastrea en su cubo de basura para ver qué es lo que hay ahí, lo hago a menudo). Este ejercicio en mi baño supuso un ejercicio entretenido de organizar cosas, de utilizar y disfrutar cosas que no recordaba que tenía (todas esas muestras, frasquitos de hoteles y otras cosas gratis que nos dan en farmacias y a las que ahora digo NO), y de regalar a amigas sombras de ojos y correctores de piel que nunca usaba (¿por qué compraría esos correctores si sé que nunca los uso?). Regalar y usar todas esas cosas que encontré en mi baño me llevó un tiempo, pero es un proceso que disfruté. Ahora estoy en un buen lugar, y no tengo en el baño nada que no use o que no quiera guardar. 

Una vez hice esto, el siguiente paso fue buscar alternativas para los productos que uso en mi rutina diaria de aseo que me ayudaran a producir menos desechos. Abajo comparto mis siete reglas a la hora de elegir qué utilizar y por lo menos una solución fácil: 

REGLA 1: Si existen y están disponibles, los productos sin envase son mi primera opción. EJEMPLO: Champú y jabón sólidos en pastilla para mi pelo y cuerpo. Estos se encuentran muy fácilmente en Nueva York hoy en día, casi en cualquier supermercado. Me llevó un tiempo que mi pelo se acostumbrara al champú sólido, pero ahora me encanta. Cuando mi pelo está seco, uso un poco de aceite en las puntas (el aceite de coco es el que tengo ahora en casa y el que uso). 

REGLA 2: Si el producto necesita tener un envase, elijo un envase reutilizable a uno desechable. EJEMPLO: Henna a peso (¡Sí, puedo comprarla en Brooklyn!) e hilo dental en bote recargable con recambios (como este de aquí).

REGLA 3: Si el producto necesita un envase, elijo cristal o acero inoxidable antes que plástico. EJEMPLO: Cremas hidratantes y aceites faciales. Mi lugar favorito para estos productos en Nueva York es Brooklyn Herborium, principalmente por los ingredientes que usan, su filosofía y el cariño que ponen en todo lo que hacen, además de que intentan usar el mínimo plástico posible.  

REGLA 4: Si lo puedo hacer yo fácilmente, prefiero hacerlo que comprarlo. EJEMPLO: Desodorante. Mi hermana Elena, con tres hijas y un hijo y un empleo que le hace estar fuera de casa unas cuantas horas al día, es una apasionada del DIY (hazlo tú misma) y ha sido una inspiración para mí durante años con su compromiso y cuidado del medio ambiente. Me hace pastillas de champú y recientemente me enseñó a hacer desodorante. ¡Hice mi primer desodorante hace un par de meses y me salió muy bien (post con receta en breve)!  

REGLA 5: Si no puedo eliminar el plástico de un solo uso del todo, por lo menos intento reducirlo. EJEMPLO: Pasta de dientes. Hago mi propia pasta de dientes con bicarbonato sódico, aceite de coco y aceite esencial (uso la receta de Trash is for Tossers que se puede encontrar aquí). Sin embargo, quiero pasta de dientes con flúor, para prevenir caries. Intenté añadir cacao a mi receta, pues leí que tiene propiedades similares al flúor, pero el sabor (y el aspecto) eran bastante asquerosos, así que decidí alternar entre pasta de dientes hecha en casa y sin contenedor de plástico, y el tubo de plástico con pasta con flúor. Aunque no elimino el uso de plástico de un solo uso por completo, por lo menos lo reduzco.

REGLA 6 (REGLA DE CONSOLACIÓN): Si a pesar de todos mis esfuerzos sigo utilizando plástico de un solo uso, no pasa nada. EJEMPLO: Todo lo relacionado con las lentillas. Aún no he encontrado una alternativa para el estuche de las lentillas, el líquido limpiador, o las lentillas mismas. Y está bien. ¿Alguien tiene alguna sugerencia? 

REGLA DE ORO 7: Menos es mejor. EJEMPLO: ¿Por qué tengo dos hidratantes para la cara, una en forma de crema y la otra en forma de aceite? ¿Por qué sigo comprando pintalabios con el deseo de que algún día voy a encontrar uno que me guste? ¿Debería quizás aceptar que puedo vivir sin pintalabios? ¿Por qué sigo comprando máscara (rímel), si lo uso únicamente una vez cada seis meses y siempre termino tirándolo a la basura porque acaba secándose? Por lo menos ahora siempre digo NO a las muestras y otros regalos en las farmacias y droguerías.  

Soy plenamente consciente de que estas acciones individuales están sujetas a recursos económicos y otros factores, y algunas de las alternativas que comparto arriba no son baratas, como el champú en pastilla, los envases recargables para el hilo dental y los recambios o las cremas hidratantes en envase de cristal. Sin embargo, otras lo son, como la henna a peso, las barras de jabón para el cuerpo o el desodorante y pasta de dientes hechos en casa. Estas no pretenden de ninguna manera ser reglas universales, sino tan solo las que me funcionan muy bien a mí. 

 

JUNCAL// Nueva York

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